Durante la conducción normal, evite utilizar el embrague innecesariamente. En condiciones normales de conducción, el embrague del... Camión hormigonera ISUZU Debe permanecer completamente acoplado y no patinar. No pise el pedal del embrague, excepto al arrancar el vehículo, cambiar de marcha o frenar a baja velocidad. Mantener el pie sobre el pedal del embrague durante un tiempo prolongado puede provocar que este patine, desgaste de los discos de fricción y, en casos graves, incluso dañar el plato de presión, el volante o el recocido del resorte del embrague. Este tipo de operación no solo aumenta el riesgo de fallos mecánicos, sino que también aumenta el consumo de combustible y los costes operativos.

La técnica de arranque correcta debe seguir el principio de "embrague rápido, embrague lento y conexión suave". Al levantar el pedal del embrague, hágalo primero rápidamente. Cuando el sonido del motor cambie, indicando que el embrague está semiembragado, reduzca la velocidad de arranque. Luego, suelte el pedal gradualmente por completo, mientras controla suavemente el acelerador según la carga del motor para asegurar un arranque suave.

Al cambiar de marcha, el embrague debe presionarse y soltarse con rapidez y firmeza, y no debe estar semiembragado durante mucho tiempo, ya que acelerará el desgaste. La coordinación con el pedal del acelerador también es crucial. Para garantizar cambios de marcha suaves y minimizar el desgaste de la caja de cambios y el embrague, se recomienda utilizar el "método de cambio de doble embrague". Aunque esta técnica requiere más práctica, puede mejorar la eficiencia del combustible y reducir los costos de mantenimiento a largo plazo, lo que la convierte en una práctica recomendable para una conducción económica y ecológica.
